México contará con uno de los aeropuertos más avanzados del mundo, según MITRE

(Aeronoticias) El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) es uno de los más complejos y avanzados del mundo por el diseño de su espacio aéreo, así como porque podría ser el primero, fuera de Estados Unidos, con tres pistas simultáneas de despegue y aterrizaje, de acuerdo con la corporación MITRE.

Considerada una de las empresas estadounidenses sin fines de lucro más prestigiadas a nivel internacional en asesoría de aviación, defensa, seguridad nacional y cibernética, entre otras áreas, MITRE ha dedicado más de 20 años a analizar las alternativas para desarrollar un nuevo sistema aeroportuario que satisfaga la demanda creciente de tráfico aéreo para el área metropolitana de la Ciudad de México.

Durante un recorrido de periodistas mexicanos al complejo de la empresa en Virginia, el director internacional e ingeniero principal del Centro para el Desarrollo de Sistemas Avanzados de Aviación de MITRE, el mexicano Bernardo Lisker Melman, compartió que unos 60 expertos de la firma examinaron durante dos décadas media docena de opciones antes del actual proyecto en Texcoco.

“(El NAICM) es uno de los aeropuertos más complejos del mundo por el diseño del espacio aéreo, por la colocación de pistas, por la altura de la Ciudad de México, que causa que los aviones vuelen a mayor velocidad y por lo tanto si hay problemas de seguridad, pueden darse con mayor rapidez”, señaló el ingeniero eléctrico egresado de la UNAM y con estudios de maestría y doctorado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés).

“Texcoco es el único sitio de la Ciudad de México, razonablemente cercano al centro de población al que serviría y que proporciona soluciones a muy largo plazo”, dijo en alusión al objetivo de aliviar la saturación que experimenta actualmente el Aeropuerto Internacional Benito Juárez (AICM).

Con más de siete mil 500 profesionales en ingeniería, matemáticas y programación, MITRE tuvo su origen en 1958 a partir de una de las instituciones académicas más reconocidas de Estados Unidos, el MIT. Uno de sus primeros proyectos fue desarrollar un sistema de radar para la defensa aérea de Estados Unidos.

Por su experiencia en aeronáutica avanzada ha sido contratada para modernizar o crear aeropuertos en decenas de países, incluido el Reino Unido, Francia, China y Rusia. Lisker Melman encabezó la actualización del aeropuerto Charles de Gaulle desde 1998. Para mantener su objetividad científica, MITRE no mantiene vínculos comerciales, no se anuncia, no desarrolla software comercial, ni proporciona servicios rutinarios.

En México, los ingenieros de MITRE examinaron inicialmente la posibilidad de ampliar el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, pero no consideraron viable un proyecto que lograra satisfacer la demanda de tráfico aéreo durante 15 años. También descartaron un proyecto en los llamados “rellenos sanitarios” contiguos a la terminal.

Posteriormente evaluaron la creación de un aeropuerto en la base militar de Santa Lucía, pero no lo consideraron conveniente por problemas operativos potenciales. Por razones similares descartaron el llamado proyecto “Tizayuca” en el área de Zapotlán de Juárez.

Aunque Mitre consideró viable el primer proyecto en Texcoco sur, el aeropuerto no se materializó a raíz de movilizaciones populares en al área de la comunidad de San Salvador Atenco.

“A partir de 2008-2009, empezamos a explorar una nueva posibilidad, más al norte, también en Texcoco, y esa es la que llevó al proyecto actual”, apuntó Lisker Melman, acompañado de su mano derecha, el ingeniero y piloto Robert Kleinhans.

Desde 2015, MITRE analizó también el Plan Alternativo del NAICM presentado por Morena, que plantea el ahorro de 100 mil millones de pesos a través de la permanencia del actual aeropuerto Benito Juárez, la habilitación de dos pistas en la base militar de Santa Lucía y la construcción de un tren de alta velocidad entre esa base y la capital.

Lisker Melman, así como los expertos de MITRE, incluido el coordinador técnico del proyecto, el ingeniero Robert Kleinhans, analizaron las opciones del Plan Alternativo desde la óptica de su posible viabilidad y se reunieron en diciembre de ese año con representantes de ese partido político.

“Estudiamos con mucho cuidado (…) las soluciones que propone el partido Morena, del que no tengo absolutamente duda que lo hacen de buena fe. Propusieron algunas ideas de cómo resolver el problema del lado tierra, sin embargo, lo que nosotros hemos visto y vimos en ese entonces, es que carecía del análisis aeronáutico, que es el que no permite la solución que ellos están proponiendo”, explicó.

“Simplemente en nuestro campo, no se debe divorciar jamás el lado tierra, del lado aire”, puntualizó.

Un análisis de MITRE muestra que el plan alternativo sufre de “impedimentos críticos” que no lo hace viable desde una perspectiva aeronáutica de largo plazo, debido a “una significativa interferencia aeroespacial y procedimientos que limitan la capacidad de tráfico entre el AICM y Santa Lucía”.

“El plan resultaría en la creación de un sistema aeroespacial y aeroportuario severamente congestionado y complicado, causando demoras y problemas operativos que evitarían que se cubriera la demanda de aviación de largo plazo en la Ciudad de México”, abundó.

De acuerdo con Lisker Melman, el NAICM ofrecerá significativamente más capacidad como aeropuerto individual, que el potencial combinado de un aeropuerto Benito Juárez expandido y la añadidura de las dos pistas en la base de Santa Lucía.

“Causaría una caída en capacidad importante, frente a lo que lograríamos en nuestro plan en Texcoco y posiblemente no llegará a la capacidad que hoy se ha logrado en el AICM por sí sólo”, indicó.

Además, según MITRE, separar operaciones domésticas e internacionales crearía una “operación ineficiente” aeronáutica y económicamente.

Para el proyecto actual en Texcoco, MITRE requirió un análisis de siete años de duración sólo para configurar la colocación de las pistas con base en la orografía, operatividad aeronáutica, seguridad de vuelo y patrones de viento en la zona. Sus ingenieros midieron con modelos matemáticos avanzados la huella sonora para minimizar la contaminación auditiva para los residentes.

Con simuladores aéreos sincronizados con radar, los especialistas de MITRE recrearon las condiciones del Valle de México con todas las opciones posibles, de noche, de día, con lluvia, neblina y contaminantes para revisar la seguridad aérea con todo tipo de variables, incluida la permanencia del actual AICM y la pista de operaciones militares aéreas en Santa Lucía.

Lisker Melman dijo que la conclusión a la que llegaron fue que el proyecto más viable, para mantener los más altos estándares de seguridad aérea, requiere el cierre del actual AICM una vez abierto el NAICM y del cierre de la pista de Santa Lucía, aunque se designaría la pista más oriental del NAICM, la número 6, para operaciones de transporte comercial y militar, sin incluir aviones tipo cazabombarderos.

Como institución pionera, MITRE recomendó el establecimiento en el NAICM de tres pistas para aproximaciones y despegues simultáneos, lo que lo convertiría en el primero en contar desde un inicio con tres pistas de ese tipo fuera de la unión americana.

Sólo cinco aeropuertos en Estados Unidos operan aproximaciones simultáneas triples con regularidad, porque requieren de monitores avanzados con algoritmos de alerta y una separación mínima entre ejes de vista de mil 189 metros.

EL AICM tendrá una separación de pistas de mil 727 metros y mil 707 metros, comparado con la separación de pistas del actual AICM de apenas 305 metros.

De acuerdo con las proyecciones de MITRE, el NAICM podría llegar a manejar alrededor de 733 mil operaciones de vuelos anuales y satisfacer así la demanda de tráfico aéreo en el área metropolitana de México, antes de requerir una cuarta pista alrededor del año 2027.

Fuente: Notimex11:48 5/12/2017